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Una terrible carga

Terminado el conflicto, un militar llamó a sus padres y les dijo: Papá, mamá, voy a casa pero llegaré con un amigo que perdió las piernas en combate y no tiene dónde más ir. Hijo, nos encantaría recibirlo, dijeron los padres, pero piensa que una persona así será una carga terrible para todos. Debes dejarlo, ya encontrará una manera de sobrevivir por su propia cuenta. En ese momento, el joven colgó el teléfono.

Al día siguiente, los padres recibieron una llamada del ejército. Les informaban que su hijo se había quitado la vida y había dejado una nota que decía: No quiero ser una terrible carga para mis padres.


Reflexion

Moraleja: Sé consciente y piensa antes de hablar.

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