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No eres un manzano.

En un hermoso jardín habitaba un manzano, un rosal y un pequeño árbol. Este último tenía un gran problema, no sabía qué era. Concéntrate y verás que tendrás manzanas, dijo el manzano, así comprobarás que eres un manzano. No hagas caso, es más sencillo tener rosas y son más bellas, dijo el rosal.


El árbol hacía todo lo que le sugerían. Cada día se sentía más frustrado. Un grillo que había presenciado todo esto le dijo: ¿Por qué no mejor escuchas tu voz interior en vez de querer ser alguien que no eres? El árbol cerró los ojos y escuchó una voz que le dijo: Tú jamás darás manzanas, no eres un manzano, ni darás rosas, no eres un rosal. Tu destino es ser un roble, crecer grande y majestuoso, darás cobijo a los animales, sombra a los viajeros y belleza al paisaje.

Roble

Moraleja: La grandeza está en ser únicos.

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