top of page

Las circunstancias

Imagínate la siguiente historia: un gato perseguía a dos ratones, pero estos fueron más veloces y se refugiaron en un hueco que encontraron. El gato se sentó afuera, paciente, esperando a que sus alimentos salieran. "Miau, miau", decía el gato. Al escuchar esto, los ratones murmuraban: "Ojo, no hay que salir, ahí está el gato".


De pronto, escucharon los ladridos de un perro. Uno de los ratones le dijo al otro: "Ha llegado un cachorro, seguro que ahuyentó al gato. Aprovechemos y corramos hacia la ratonera". Al salir, el gato estaba sentado, abrió las garras y los atrapó de un solo zarpazo. Mientras disfrutaba de su banquete, se decía a sí mismo: "Actualmente, para no morir de hambre, hay que hablar mínimo dos idiomas. ¡Oh, rayos! Morir de hambre...".


Gato

Moraleja: La apariencia puede ser engañosa, y confiar en las circunstancias externas sin evaluarlas adecuadamente puede llevar a consecuencias negativas.

bottom of page