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El Mentiroso

"Desde años atrás, un hombre se dio cuenta que podía ver las cosas funestas que le sucederían a las personas y, para no alarmarlas y hacerles padecer antes de tiempo, se guardo lo que sabía que pasaría y pasaba, ya fuera muerte, un accidente, una enfermedad o un sufrimiento.


Y este don, lejos de parecerle tal, lo atormentaba como una maldición, por lo mucho que padecía al saber que familiares y otras personas, habrían de pasar y sufrir.


Por eso fue que una ocasión ya no pudiendo soportar, gritó a los cuatro vientos implorando que le fuera quitada esa visión que tanto le afligía. De pronto escuchó una voz que le dijo:


—Todo ser humano viene a esta tierra con una misión. La tuya es usar el don que se te otorgó.


—¡Pero la visión que tengo sólo trae sufrimiento y a su vez me hace sufrir!


—El don que tienes: -volvió a decir la voz- es muy especial. Cuando veas que alguien morirá o sufrirá por algún acontecimiento, ve y díselo, con ello tendrás un sufrimiento que te hará muy feliz. —Y la voz se dejó de escuchar.


El hombre después constató que a todo aquél a quien le decía las desgracias que le acaecerían, por el sólo hecho de contárselas ¡ya no sucedían!, razón por la cual era vituperado y muchas veces agredido porque causaba angustia y preocupación.


Pero aún con las malas palabras o los golpes que llegaba a recibir, aquel hombre se alejaba

esbozando una sonrisa."


Rojas, E. (1984. pp.47). Pequeño Hombre. México. Editorial Aspasia.



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