top of page

Dios y el boleto de lotería.

Érase una vez, en un pueblo muy lejano, un hombre que no compró un boleto de lotería. Fue a la iglesia, miró al cielo y le dijo: "Dios, acabo de comprar un boleto de lotería. Si ganamos, el 10% será para ti. Recuérdalo".


Al día siguiente, el hombre regresó enojado y dijo: "Dios, te dije que era terminación 77. No ganamos. Pero sabes qué, acabo de comprar otro boleto y si esta vez ganamos, el 50% será para ti".


Se dice que, al día siguiente, el hombre nuevamente regresó enojado y dijo: "¡Okey, Dios, ¡no ganamos! Pero checa esta terminación 94. Si ganamos, el 90% será para ti".

Se dice que, al siguiente día, el hombre regresó feliz y le dijo a Dios: "Dios, ¡qué crees, ganamos la lotería!". Pero Dios le respondió: "Habíamos acordado ahhh, pero ahora, por interesado, no te doy nada".


Boleto


Moraleja: Siempre cumple lo que prometes aun cuando esto no sea lo que esperabas.


bottom of page