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Corta tu rama

Érase una vez un rey que tenía dos águilas. Una de ellas volaba increíblemente, mientras que la otra se quedaba apoyada en la rama de un árbol sin moverse.

Nadie sabía el motivo por el cual no volaba. Cuando sus consejeros agotaron todos los recursos para que el águila volara y no tuvieron éxito, el rey decidió ofrecer una recompensa a la persona que lograra tal hazaña.

Así que llegó un sabio quien la observó por unos minutos, posteriormente pidió que todos salieran un momento. Cuando regresaron, sorprendentemente el águila estaba volando. El rey preguntó: ¿Cómo lo has logrado? El sabio respondió: Puse fin a aquello que la mantenía cómoda, así que corté la rama, y en ese momento el águila empezó a volar.


águila

Moraleja: En cada final reside un nuevo comienzo.

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